Día 09/02/2012
Ha sido tal el escándalo que se ha formado con el libro de memorias de Arantxa Sánchez Vicarioque desde hace unos días la tenista ha visto cómo su tranquila vida familiar se ha convertido hoy en un terremoto mediático. Agobiada por no poder contestar a todos los medios y decidida a defender su verdad caiga quien caiga es la propia Arantxa quien me confirma que «he decidido que hablaré para todos el próximo dia 14 en la Casa del Libro de Barcelona». Pero hasta que llegue ese momento son los abogados tanto de ella como de sus padres los que intentan poner luz a un capítulo muy oscuro en la trayectoria de una familia que toda la vida había parecido ejemplar.
Porque lo que Arantxa ha destapado no es sólo la caja de los truenos sino tambien la de los rencores más amargos contra unos padres a los que acusa de haber gestionado mal todo el dinero que ha ganado durante su carrera deportiva.
D Realmente la mala historia de Arantxa con los suyos comenzó el día que anunció que se casaba con Josep Santacana, su marido y padre de sus hijos, y quien ya ha aclarado que su esposa tiene todas las facturas para demostrar que no miente. Es verdad que antes de que se celebrara el segundo enlace de la tenista su familia dejó claro que no le gustaba el elegido y hasta circularon informaciones sobre el pasado turbio de Santacana con las finanzas y sus negocios como subastero de pisos. Pero ni esos rumores ni los avisos de su familia impidieron la boda. Hoy Arantxa se reconoce como una mujer feliz y enamorada y como una hija amargada que no quiere saber nada de sus padres salvo por la vía judicial. Reclama los cuarenta y cinco millones de euros que ganó como deportista a la vez que asegura que no puede hacer frente a sus deudas. El día 14 se armará de argumentos para expicar por qué saca a la luz una historia tan dura y por qué no se habla ni con sus padres ni con sus
hermanos.


