Empleó un tono muy cordial, pero a buen entendedor... El portavoz del grupo socialista en el Ayuntamiento, Juan Espadas, se reunió ayer con su equipo tras la marcha del número tres de su lista, el abogado y magistrado en excedencia Eugenio Suárez Palomares, para reorganizar los cometidos de cada concejal tras la entrada del número 12, Juan Carlos Cabrera. Y antes se despachó en sus explicaciones sobre el cisma abierto en el grupo municipal tras el congreso federal. Palomares pide más cohesión tras haberse postulado por Rubalcaba. Y Espadas, que sorpresivamente se puso en la foto con Chacón justo sobre la campana, le envió algunos mensajes: «Su condición de concejal responde ante los ciudadanos que lo eligieron y lo otro es una cuestión interna orgánica del partido en la cual él no tiene mayor opinión. Eso es para los militantes y las propias personas que hemos elegido este fin de semana una dirección federal. Es un elemento de conversación interna pero no tiene nada que ver el Ayuntamiento con eso». Es más, Espadas no dudó en tirar de retranca ante las insistentes preguntas sobre la fractura del partido y su repercusión en Sevilla: «Eugenio es una persona que siempre se ha manifestado con enorme prudencia sobre asuntos que afectan al PSOE, en el que no milita, por tanto su condición de independencia no plantea elementos que pertenecen al ámbito de decisión interno y orgánico. Los suyos son comentarios que alimentan determinado tipo de opiniones muchas veces interesadas, las más de ellas, pero que no tienen importancia. Yo me quedo con el trabajo de una persona como Eugenio, con prestigio y con experiencia. Entiendo lógicamente que es una persona que no ha podido ser gobierno de la ciudad y que su perfil se aleja de la oposición. En estas cosas hay que ser muy respetuoso con la persona que se marcha igual que las personas que se marchan tienen que ser respetuosas con la organización socialista y con los compañeros que se quedan».
Pero sus respetuosas palabras en la despedida de Palomares guardaban algún dardo más. La alabanza al edil entrante fue elocuente: «Vamos a aprovechar el conocimiento más político de Juan Carlos Cabrera y por tatnto vamos a reforzar si cabe más la interlocución en algunos distritos de la ciudad. Tenemos un grupo con once concejales y todas las manos son pocas. Eugenio no tenía dedicación absoluta y con la dedicación total de Cabrera vamos a reforzar ese área».
«Vamos a aprovechar el conocimiento más político de Cabrera»
Y es que ahora desde su entorno se asegura que su apoyo a Chacón no supuso una traición a José Antonio Viera —que apostaba por Rubalcaba— porque su mentor como candidato a la Alcaldía de Sevilla fue Griñán y Viera sólo fue la persona que se lo comunicó. Pero desde el lado contrario las afirmaciones son certeras: Espadas no seguirá como portavoz socialista en el Ayuntamiento después de su gesto. En mitad de estas versiones que resuenan en los despachos, está la suya propia, emitida entre risas: «Pues claro que sí voy a ser el portavoz hasta el final, por supuesto. Juan Espadas está aquí porque cree que puede aportar muchas cosas al proyecto socialista por experiencia, por responsabilidad y porque está convencido de que Sevilla se merece lo mejor de los socialistas en cada momento. Si mis compañeros decidieron que fuera el candidato, dije que lo haría en los dos sentidos, si ganaba y si perdía. Me parece que el trabajo que estamos haciendo es bastante serio y bastante formal».
Escrito queda su compromiso con Sevilla.



