Una hombre de 68 años resultó herido de gravedad ayer en Alcalá de Guadaíra como consecuencia de una explosión por acumulación de gas en su vivienda. La deflagración también afectó a la casa contigua, donde otra persona sufrió varias contusiones al derrumbarse el muro medianera entre ambas viviendas, mientras que su pareja tuvo que ser atendida por una ataque de ansiedad. El inmueble en el que se produjo la explosión resultó muy afectado y los técnicos municipales estudian ahora si existen posibles problemas de estabilidad que podrían hacerlo venirse abajo.
La fuerte explosión se registró hacia las 14.40 horas en la casa número 23 de la plaza de los Reyes Magos, donde además se originó un incendio. Como consecuencia de ello, el único residente en la vivienda sufrió quemaduras graves en varias partes de su cuerpo, sobre todo en uno de sus costados. Tras recibir asistencia en el lugar por los servicios de emergencia, fue trasladado al Virgen del Rocío de Sevilla.
En la vivienda de al lado, la número 22, donde reside una pareja, el hombre vio cómo el muro de su casa se le venía encima mientras estaba sentado en su salón viendo la televisión. Como consecuencia de ello sufrió varias contusiones, mientras que su mujer fue atendida de un ataque de ansiedad. Ambos fueron trasladados al hospital Virgen de Valme.
Al principio, los vecinos temieron que pudiera haber más personas afectadas en la vivienda siniestrada, ya que una persona acude a diario a cuidar al hombre herido, que estaba jubilado y vivía solo. Finalmente pudo comprobarse que el cuidador no estaba en la vivienda en el momento de la explosión.


