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La juez impone fianza de 4 millones a los acusados del robo de droga en la Jefatura

Procesa al exagente Lars, su socio y su mujer, en un auto que reconoce falta de medidas de seguridad en la sede policial

Día 09/02/2012

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Tres años y ocho meses después de que se descubriera el robo de 154 kilos de droga en los calabozos de la Jefatura Superior de Policía, la juez de instrucción ha dictado auto de procesamiento contra el exagente Lars y su socio M.A.N. y las esposas de ambos. A Lars, su mujer y su socio los acusa de un delito continuado de robo con fuerza y otro contra la salud pública en su modalidad de sustancias que causan grave daño a la salud. Y a la mujer del socio de un presunto delito de blanqueo de capitales.

El auto, de la juez de instrucción número 19 de Sevilla al que ha tenido acceso ABC, explica que todos se enriquecieron con la venta de la droga que el exagente estuvo sustrayendo desde finales de de 2006 hasta junio de 2008 y que fue cambiado por otros paquetes preparados y rellenos que volvía a meter en los calabozos sustituyéndolos por los auténticos. Estas sustancias fueron vendidas en el mercado ilícito obteniendo con ello unas ganancias de más de cuatro millones de euros. La droga sutraída fueron 56,7 kilogramos de heroína y 97,7 de cocaína y fue sacada de las dependencias judiciales en seis ocasiones diferentes. Y luego fue intervenida por la Policía en distintas operaciones policiales.

La cantidad que la juez ha decidido imponerles como fianza a los tres primeros es de cuatro millones de euros, lo que obtuvieron con la venta ilegal de droga. A la mujer del socio sólo le pide 250.000 euros de fianza. Según el relato que hace la magistrada, M.T.M.S., la mujer del exagente intervino en la colocación de estas ganancias comprando bienes inmuebles y realizando inversiones. «Hubo un plan urdido entre los tres procesados» en el que Lars sería el que ejecutaría materialmente la sustracción y la sustitución de paquetes y el socio hizo de intermediario para la venta.

La magistrada explica que, entre los últimos meses de 2006 y el 11 de junio de 2008, el exagente destinado en la Unidad de Delincuencia y Crimen Organizado, Udyco, accedió al calabozo de la Jefatura Superior de Policía utilizado para el almacenaje de la droga incautada. Para ello usó una copia de las llaves que tenía en su poder en razón de sus atribuciones ya que como miembro de la Udyco debía acceder a dicho calabozo para guardar los alijos que incautaba su grupo. En esos calabozos se almacenaba una importante cantidad de estupefacientes pero, pese a ello, «no contaban con las más elementales medidas de seguridad y no existía control alguno» sobre los funcionarios que solicitaban las llaves de acceso. Ni de la fecha de la recogida ni de de la hora de devolución de esas llaves.

La juez insiste en la falta de seguridad de esas dependencias. «No existían cámaras de videovigilancia ni personal destinado a realizar tal vigilancia por lo que la entrada y salida del calabozo donde se custodiaba la droga carecía del debido control».

Según el auto, Lars realizó al menos cinco sustracciones que fueron sustituidas por otros tantos rellenos de yeso, cacao, sacarosa o sulfato cálcico elaborados por los socios M.A.N y M.V.S. Los paquetes sustitutivos los prepararon en su domicilio de Alcalá del Río y contaron con la colaboración de otras personas que no han identificado. Tras las sustracciones Lars y su socio iban contactando con traficantes y vendiéndoles la droga. Y la mujer del socio compraba luego los bienes con ese dinero. Todos están citados para el próximo día 17 a una declaración indagatoria en la que se les notificará el auto contra el que cabe recurso.

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