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El artista sevillano presenta en La Caja China la exposición titulada «La Leyenda»
Día 11/02/2012
Javier Martín (El Viso del Alcor. Sevilla 1980), se ha fijado en la tradición oral de la narración como punto de partida de su obras, y así presenta en la galería La Caja China su primera exposición individual en Sevilla, bajo el título «La leyenda», como si de un verdadero relato se tratara.
Las blancas paredes de la galería se han transformado en verdaderos paneles de color por los cuadros de Martín, donde el sarcasmo es a veces el protagonista del cuadro. Personajes de comic que se asoman por entre los espacios llenos de color; el antiguo «Gambrinus» que asoma sonriente en un coqueto retrato o simplemente una gran cantidad de detalles y motivos que están reflejados de forma fragmentada en los lienzos.
«Estoy trabajando con la idea del jeroglífico, con la narración, y en mis cuadros existe por eso una especie de collage aunque no haya nada pegado en el lienzo», afirma Martín, quien pretende con su obra multiplicar las narraciones, «siempre hay conexiones de ideas, siempre saltamos de una a otra, y por eso en mis cuadros hay tantos símbolos».
Su trabajo también tiene algo de casual por cuanto esos fragmentos inspiradores pueden aparecer en cualquier parte, en una calle, en una revista, en un gráfico. «Me interesa mucho lo gráfico porque contesta al óleo que tiene mucho de lirismo».
Utiliza en ocasiones plantillas y sprays y ello le añade frescura casi callejera y sobre todo humor a la obra, «mis cuadros tienen una visión irónica de la narración del arte. Yo creo que hay que desmitificar la intelectualidad y el relato del arte».
No cree pertenecer a ninguna generación específica, como sí la hubo en Sevilla en los 80 e incluso antes, pero se alinea con pintores como Cristóbal Quintero, Miki Leal, o Rubén Guerrero. «Quizás podamos ser de la generación de 2000, pero simplemente porque coincidimos en la Facultad y compartimos clases y porque hemos despuntado un poco más que otros».
En el apartado del color sí se ha radicalizado mucho el artista, «en estos cuadros que son de 2011 el color está más saturado, porque quiero conseguir ese efecto cómico. Si trabajara con grises el efecto sería más lírico y de eso huyo permanentemente».
Dice Javier Martín que en época de crisis se hacen cosas más valientes, «la gente sabe que no se va a vender y se deja de blanduras. Con tanto neorealismo estábamos más correctitos. Ahora la gente se mete en proyectos mucho menos comerciales, porque lo comercial ya no funciona».


