A la subida del IBI se suma que se reducirá a la mitad la carga anual de las devoluciones al Estado
Día 11/02/2012
El Ayuntamiento de Sevilla aprobó ayer definitivamente el presupuesto para el ejercicio 2012, en el que las cuentas se cuadrarán, tras el déficit generado por el anterior gobierno, exigiendo mayor esfuerzo de los ciudadanos a través de sus impuestos, sobre todo en lo que se refiere a la subida del IBI. De hecho, la delegación de Hacienda ha acogido con alivio y cierto respiro, dada la situación de las arcas municipales, dos de las iniciativas puestas en marchas por el Gobierno de Rajoy y auspiciadas por su ministro de Hacienda, Cristobal Montoro: la subida del Impuesto de Bienes Inmuebles y el aplazamiento en las devoluciones de las cantidades ingresadas de más durante los años 2008 y 2009 por parte del Estado.
D En el caso de la subida del IBI, supone una carga más para el contribuyente para los años 2012 y 2013 pero también unos ingresos directos para un Ayuntamiento agobiado por la falta de dinero y la necesidad de seguir prestando servicios. La Delegación de Hacienda no ha evaluado hasta ahora cuánto puede ingresar de más por la subida de ese impuesto porque prefiere no hacer una previsión que luego no se cumpla y rompa su presupuesto, pero puede rondar el mismo 10% de media que subirá ese impuesto a los sevillanos propietarios de una vivienda media. Y es que la medida recogida en el Real Decreto de 30 de diciembre de 2011, dentro de las iniciativas para corregir el déficit público, es sólamente aplicable a los bienes inmuebles de carácter urbano. Es decir, no se aplica ni a los rústicos ni a los bienes de características especiales (puerto y aeropuerto) y en el caso de Sevilla, al haber sido revisado el catastro con anterioridad a 2001, afecta sin distinción a viviendas, locales,
almacenes, garajes, sea cual sea su valor catastral, aunque éste ya marca un incremento progresivo que varía según el valor de mercado de las viviendas en los distintos barrios, sus metros cuadrados, uso y antigüedad. Sólo en el caso de los bienes de código uso T, espectáculos públicos, el incremento no será del 10% sino de un 0,5% en el 2012 y un 0,6% en el 2013.
D Pero la subida del IBI no será la única iniciativa del nuevo Gobierno que puede paliar la delicada situación económica del Ayuntamiento. La Corporación se ha visto afectada por la revisión que de los ingresos por participación en las devoluciones del Estado y que ha sacado a la luz que durante los años 2008 y 2009, en plena era Zapatero, las partidas destinadas por el Gobierno central a las corporaciones locales eran mucho más de lo que les correspondía. En el caso de Sevilla, el Ayuntamiento, según lo establecido por el Gobierno socialista, tendría que devolver en 5 años, a partir del pasado mes de enero, un total de 26.344.552,39 euros correspondiente a lo ingresado de más en 2008; y, a partir de enero de 2012, 85.849.009,82 euros. Es decir, la Corporación tendría que devolver algo más de 112 millones de euros entre enero de este año y diciembre de 2016, con partidas mensuales que este ejercicio se situarían en 439.075,87 euros, pero que a partir del año que viene se situarían
en casi dos millones de euros al mes (1.869.892,70 euros).
El anuncio del ministro de Hacienda, Cristobal Montoro, de que se ampliará el plazo para devolver esas cantidades a diez años, supondrá pues un gran alivio para el Ayuntamiento ya que reducirá prácticamente a la mitad la cantidad a la que habrá que hacer pago anualmente y permitirá destinar más dinero a cubrir otros huecos, que no son pocos.
Y es que la herencia del Gobierno PSOE-IU en el Ayuntamiento hace que la Corporación tenga que afrontar aún muchas deudas. Sólo de remanente de tesorería, cuando el Gobierno municipal estudió las cuentas descubrío que había 33 millones de euros, cuando según el plan de saneamiento de la Corporación debía haber 16 millones, con lo que se habían gastado 49 millones más de lo previsto.
A eso hay que sumar los 642 millones de deuda con los bancos, a largo y medio plazo, que mantienen tanto el Ayuntamiento como las empresas municipales. Tussam, por ejemplo, debe 53,4 millones; Lipasam, 18,3; Sevilla Global, 12,4; Emvisesa, 58,7 millones y Giralda TV, 40.000 euros más los 4,24 millones solicitados para hacer frente a los proveedores.
La absorción de esta deuda ha determinado el primer presupuesto de la era Zoido, que ha decidido eliminar todo el remanente de tesorería negativo que tenía la corporación y liquidar el déficit. Por eso la subida de impuestos como el IBI, que obliga al ciudadano a resolver las cuentas que destrozaron los políticos, es también una medida para obtener liquidez en un Ayuntamiento que apenas puede permitirse emprender iniciativas propias. Tal como están las cuentas, hoy por hoy el presupuesto está construido sólo para que la máquina funcione. No hay sitio para inventos.


