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Hace Falta

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Día 12/02/2012

La Sed entró en la semana Santa por empeño del Cardenal Bueno Monreal y su entorno. El Cerro se lo ganó ella solita con las hermandades del Martes Santo. El Carmen y el Polígono se incorporaron porque Manuel Román tenía claro que si el Consejo no actuaba iban a actuar desde arriba. El Sol entró porque el Sábado Santo necesitaba un tapón para evitar que el Resucitado hiciera nuevos intentos.

Es decir que de las incorporaciones contemporáneas, todas menos el Cerro, han venido precedidas de una receta o han tenido una razón oculta.

Como se ha visto en estos años, de nada sirvió que Antonio Ríos, en la negociación de las normas diocesanas del 97, se esforzara en incluir un artículo que limitaba a 57 el número de hermandades de la Semana Santa para proteger un estilo, un sistema o un templo. Ese artículo está hoy tan mojado que da lo mismo que ponga 57 que 557. Como se pueden dispensar, en este caso la norma es una norma blandita, de plastilina.

D Ya se encuentra instalado en el mundo de la Semana Santa el debate del tercer estirón cuando aún la nómina no ha asimilado el primero —Carmen y Polígono— ni el segundo —El Sol— aunque éste por otras razones. La nueva ampliación, como comentamos hace días, tiene toda la pinta de convertirse en el asunto estrella de la próxima campaña electoral, ya concurra Adolfo Arenas solo o en compañía de otros. Arenas está en cierta medida prisionero de aquella frase que hoy repiten como loros quienes no le ven problema a una Semana Santa de 80 o 90 cofradías ¿y quién le pone puertas al campo? Pues alguien se las tiene que poner ya si no queremos que esto se desboque como parece que se va a desbocar. Ese alguien no es otro que el Consejo. Ya no existe la presión de la Mitra que sí apretaba en los tiempos de Manolo Román. La actual cabeza mitrada, es decir monseñor Asenjo, dice que la Semana Santa la organiza por delegación el Consejo y salvo que se metan en ella la gente de su alrededor, no

parece que don Juan José pretenda entrar en un debate que probablemente ni le interese.

¿Hace falta echar el cierre a la Semana Santa? Hágase una encuesta entre la mayoría de las cofradías y verán cómo es la respuesta. Hasta que esa no se produzca, se están cargando las ilusiones de unas cuantas de vísperas con las que da la impresión de que no se les ha hablado claro. Hace falta que se les diga lo que se piensa. Hace falta cerrar este debate porque hoy hace más falta que nunca blindar a la Semana Santa para que no se desfigure.

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