Le paralizó varias obras «ilícitas», pero el regidor, Juan Antonio Zambrano, asegura que su puesto se amortiza por crisis
Día 22/02/2012
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El alcalde de Marchena, el socialista Juan Antonio Zambrano, despidió nada más ganar las elecciones municipales y suceder al gobierno formado por PA y PP a una arquitecta municipal interina contratada por oposición en 2008 que había abierto varios expedientes sancionadores a un actual concejal socialista, Antonio Talavera, arquitecto privado que promovía varios proyectos que la funcionaria despedida había paralizado. ABC ha tenido acceso a una amplia documentación en la que se incluye un correo electrónico enviado por el alcalde al arquitecto municipal titular en el que le pide información sobre las licencias de varios proyectos urbanísticos en la localidad sevillana, tres de ellos relacionados con su compañero del partido, y le dice literalmente: «No seas malo con mi amigo Antonio Talavera». Casualmente, esos tres proyectos sobre los que preguntó Zambrano al arquitecto en octubre del año pasado habían recibido expedientes sancionadores por parte de la arquitecta ahora despedida.
Por si fuera poco, el edil ha sido reprobado por el Colegio Oficial de Arquitectos de Sevilla en un informe firmado por su secretario el pasado 19 de julio, en el que se explica que el concejal Talavera ejerce una actividad profesional privada que podría entrar en colisión con el ejercicio de sus responsabilidades públicas en el Ayuntamiento. Para el Colegio, «resulta obvio que cuando el concejal desempeña la dirección y responsabilidad de un departamento que está estrechamente relacionado con una actividad concreta, como es el caso de la profesión de arquitecto en relación con la Comisión de Urbanismo y demás departamentos relacionados con el otorgamiento de licencias, concurre de forma incuestionable una coincidencia de intereses públicos y particulares que pueden ir en detrimento de los intereses públicos o de la libre concurrencia». Pero Zambrano ha hecho caso omiso a este informe y sigue pidiendo información al arquitecto sobre los proyectos urbanísticos de su «amigo» .
Es más, la funcionaria interpuso una querella criminal contra Talavera por asegurar en un escrito que ésta y otras dos mediadoras sociales también despedidas habían prevaricado. La semana pasada se celebró el acto de conciliación previo a la querella por calumnias en los juzgados de Marchena y Talavera se retractó de todas sus afirmaciones, por lo que ha tenido que pagar las costas. Y, de fondo, ha reconocido que la trabajadora no actuó de forma ilícita, sobre todo porque los proyectos por los que abrió expedientes sancionadores afectaban a varias demoliciones impulsadas por Talavera en el Conjunto Histórico de Marchena.
Este periódico se ha puesto en contacto con el alcalde marchenero, Juan Antonio Zambrano, para recabar su versión sobre este despido. «El caso de la arquitecta es una plaza de funcionaria interina que, ante la crisis económica que tenemos, con 19,5 millones y medio de deuda, hemos tenido que amortizar», asegura. Y niega cualquier relación entre el despido y los expedientes sancionadores a Talavera: «En absoluto veo qué relación tiene el despido con lo otro». ¿Por qué pidió entonces buen trato a su «amigo Antonio Talavera» en un correo electrónico destinado al arquitecto? «Ese trato particular que yo tenga con el arquitecto no tiene nada que ver con el despido», se limita a responder el alcalde, al que el sindicato Ustea y las afectadas llevarán a los tribunales pese a que tras la llamada de ABC les ofreció, según las fuentes consultadas, llegar a un acuerdo.
Además, el sindicato Ustea denuncia que los despidos fueron premeditados, ya que durante toda la campaña electoral Zambrano aseguró que despediría a los trabajadores del gobierno anterior, algo que, asegura dicho sindicato, ha cumplido «sin pudor» el alcalde que vertió champán sobre un reportero de la tele local en la noche electoral.


