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Hablaba Simeone tal y cual sobre su modus operandi, esa vida siempre al límite en la que disfruta si transmite la electricidad. Corregía a sus periodistas interlocutores sobre el presunto trámite del Lazio (vuelta de la Liga Europa, 1-3 de ventaja, hoy, 21.05, Cuatro), advertía de los peligros de la relajación, cuando desde Italia surgió el folletín. Su adversario italiano tiene un embrollo de primer orden en el banquillo.
El entrenador del Lazio, el italiano Edoardo Reja, está pero no está. Unas horas antes de salir hacia Madrid, cuando la expedición se aprestaba a desplazarse al aeropuerto romano de Fiumicino, Reja envió un fax a las oficinas del club presentando su dimisión. Fue su manera de expresar la repulsa por las críticas que había recibido después de una mala derrota ante el Palermo (5-1) y de la falta de actividad del club en el mercado de invierno con los refuerzos.
Los medios de comunicación italianos recogen una fuerte bronca entre el presidente de la entidad, Claudio Lotito, y el entrenador el martes. A la reunión también acudieron dos jugadores (Brocchi y Rocchi) en un intento de mitigar los malos resultados y los ocho goles en contra en los dos últimos encuentros (cinco del Palermo y tres del Atlético).
Al técnico le reprocharon los continuos cambios en las alineaciones y Reja contraatacó con la ausencia de refuerzos en el mercado invernal. El cónclave acabó mal y el entrenador presentó su renuncia verbal. Lotito le dijo que no enredase.
El Atlético se mide a un enemigo con un banquillo que echa chispas. El fax es la tercera dimisión que anuncia Reja esta campaña. En septiembre también comunicó a Lotito que no podía seguir en unas condiciones laborales que no le satisfacen. El asunto ha quedado congelado hasta las once de la noche de hoy. Reja se marcha, pero hoy dirigirá al Lazio en el Calderón.
El Atlético afronta el primer partido del mes anunciado sin Diego. El tramo crucial del curso sin el eje de su juego. Turno para Koke y el turco Arda Turan. El legado del brasileño recae ahora en esta pareja, a quien Simeone confía la fantasía que ha proporcionado hasta ahora el lesionado centrocampista.
Simeone ve el partido de otra manera: «En la dificultad se crecen y se juntan. Ya nos tiene acostumbrados Italia en los Mundiales, cuando parece que no está y termina llegando muy lejos. No tenemos ninguna tranquilidad». Si pasa, el Atlético se enfrentará al Besitkas o al Braga.


