Cala en el día soleado el gris plata trasminado, Pulvis es et in pulverum reverteris, en esa muerte que guardamos dentro, génesis del fin, enemiga en la ilógica concepción intelectual de la vida, amiga en la etérea visión de la recompensa. Ósmosis hay en las manos del prelado representando a Dios en este Mundo que se deja agostar enterrando valores de eternidad para trazarnos en la frente el signo que desea abrirse camino hasta el corazón. Polvo somos en el mal y en el bien; somos nada cuando jugamos a vivir en ese camino que inventamos paralelo a la eternidad. Memento homo: en polvo nos convertiremos hasta el regalo de la resurrección.



