Día 23/02/2012
Discutir con su mujer y salir a la calle a quemar contenedores era todo uno para M. A. B. M., un hombre de 43 años al que la Policía acaba de detener in fraganti cuando iba a prenderle fuego a un contenedor de basura, en pleno centro de Sevilla, minutos después de haber hecho lo propio con otro. Cuando fue sorprendido, M. A. B. M., que opuso una fuerte resistencia al arresto, portaba varios encendedores, además de que aún estaba manchado de hollín. La detención fue llevada a cabo por motoristas del Grupo Hércules de la Comisaría de Centro, después de que la Sala Operativa 091 advirtiera de que un hombre había incendiado poco antes un contenedor de basura ubicado en una céntrica calle.
Ante este hecho, los agentes, que ya tenían conocimiento de varios altercados similares acaecidos en la noche anterior, en la que habían ardido hasta cuatro contenedores y cinco vehículos estacionados en los alrededores de los mismos se habían visto afectados, establecieron un dispositivo de vigilancia a fin de localizar al presunto autor de estos hechos.
Persecución
Tras un rastreo por la zona, los agentes consiguieron interceptar a una persona que se disponía a prender fuego a otro contenedor. Al darle el alto, el individuo intentó darse a la fuga, lo que derivó en una persecución que acabó con la detención del presunto pirómano, al que fue preciso reducir utilizando la fuerza, ya que oponía una gran resistencia.
En el momento de su arresto, el individuo llevaba encima hasta tres encendedores con los que admitió haber provocado el incendio en el contenedor de basura. Una vez en dependencias policiales, al serle tomada declaración, el pirómano no sólo admitió que era el autor de los incendios, sino que confesó a la Policía que había discutido con su mujer y que cada vez que eso ocurría sentía una necesidad irrefrenable de salir a la calle y comenzar a prenderle fuego a los contenedores.
Ahora, la Policía intenta esclarecer si el detenido, que tiene antecedentes por hechos similares, es autor de otros incendios ocurridos en las últimas fechas, ya que el hombre ha admitido que las trifulcas con su mujer son más que habituales.


