D EL cerco judicial a la Junta de Andalucía permite conocer cifras realmente llamativas de dinero público movido con escaso o nulo control. El Juzgado de Instrucción 6 de Sevilla acaba de pedir al Gobierno regional, de hecho, que informe del destino de que 4.300 millones de euros transferidos entre 2001 y 2010 desde varias consejerías a la agencia IDEA —antiguo IFA—, desde la que se gestionó el famoso «fondo de reptiles» lejos de los rigores del procedimiento regulado y de la fiscalización de Intervención. De ese dinero, hasta 2.481 millones fueron transferidos con el actual presidente andaluz, José Antonio Griñán, como consejero de Economía y Hacienda (2004-2008), departamento del que orgánicamente dependía Intervención. Los altos funcionarios de esta área pusieron múltiples reparos al procedimiento de transferencia de fondos públicos y elaboraron hasta tres informes rechazándolo; lo hicieron en 2005 —cuando Griñán ya llevaba un año al frente de Economía—, 2006 y 2007, pese a lo
cual los millones se traspasaron a IDEA. Griñán hizo caso omiso a esos informes.
La instructora del caso, Mercedes Alaya, ve «imprescindible para continuar con la investigación» requerir a Idea que remita al Juzgado un cuadro resumen «con las ayudas abonadas mediante transferencia de financiación» correspondientes a las consejerías de Gobernación; Presidencia; Innovación, Ciencia y Empresa; Empleo; Turismo y Deporte; y Medio Ambiente entre los años 2001 y 2010. Todas ellas ordenadas por la propia Consejería de Empleo, epicentro del escándalo. Medio Gobierno autonómico investigado.
La juez se adhiere así a una petición realizada por la acusación particular ejercida por el PP en el caso, que trasladó a la sala un informe muy detallado con los créditos definitivos de esas transferencias corrientes y de capital que sirvieron para engordar los fondos de IDEA durante una década. La acusación aportó un estudio de las cantidades y Alaya las ha hecho suyas reclamando respuesta sobre las mismas. En total, 4.315.409.093,53 euros sumando todos los ejercicios según ese exhaustivo cálculo aportado a la causa.
Esas transferencias ordenadas por Empleo fueron creciendo durante la década de manera llamativa hasta el año 2009, justo cuando se destapó todo el escándalo del uso arbitrario e irregular de los fondos autonómicos. En 2010 se redujeron drásticamente. Entre 2001 y 2004 las cantidades desviadas al ente que puso en marcha el «fondo de reptiles» estuvieron siempre en torno a los 300.000 euros por ejercicio. A partir de 2005, la cifra aumentó, primero hasta los 428.000 euros de ese año, luego a los 552.100 de 2006, después a 567.000 de 2007 y más tarde se dio ya el gran salto: en 2008 se transfirieron a IDEA 649.500 euros y en 2009 hasta 606.400. Una vez saltó el «caso Merca» y posteriormente el «caso ERE» a los medios, el flujo quedó muy reducido y en el ejercicio 2010 la financiación se limitó a 233.450 euros. El global lleva a más de 4.300 millones de euros de fondos públicos en diez años cuyo destino está por aclarar.
Llama la atención que el mayor traspaso de dinero a la agencia desde la que se gestionaron los fondos fue en 2008, precisamente el año en que se celebraron las últimas elecciones autonómicas.
Al año siguiente, Griñán sustituyó a Manuel Chaves como presidente.


