Semana Santa

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En la ruta turística del centro

La sede de Cajasol acoge el canasto una vez restaurado por el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico

Día 25/02/2012

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El alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, alabó el trabajo realizado por el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico en la intervención y restauración del paso del Gran Poder, señalando que «se ha hecho una obra maravillosa y comparto con mi amigo Enrique Esquivias una frase que ha dicho: una vez que el Señor esté arriba, el paso se hará invisible». Es por ello que precisó que cuando el Señor de Sevilla no esté en el paso, «éste pueda seguir siendo contemplado por miles y miles de turistas y sevillanos», por lo que anunció que la Oficina de Turismo del Ayuntamiento hispalense «va a incorporarlo en la ruta turística del centro de la ciudad». El paso del Señor del Gran Poder, así como el de María Santísima del Mayor Dolor y Traspaso, se encuentra montado todo el año.

El paso que tallase Francisco Antonio Ruiz Gijón en 1692 para la Hermandad del Gran Poder, y que cada Madrugada de Viernes Santo sirve de retablo andante para el Señor de Sevilla, puede contemplarse ya, totalmente restaurado, en la sede central de Cajasol, en la Plaza de San Francisco, tras los trabajos de restauración a los que ha sido sometido en las dependencias del Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico.

Esta «restauración científica y crítica, que ha durado diez meses, ha servido para poner en valor tanto el uso como el aspecto patrimonial de este «retablo en movimiento». No en vano, el Iaph ha tomado como referencia anteriores trabajos de restauración en obras de similitud tipológica —arquitecturas lignarias— y ha aplicado criterios y metodología propuestos en la carta internacional «Documento de Retablos 2002, impulsada por el propio Instituto y Getty Conservation Institute, de Estados Unidos.

El acto de presentación de esta restauración sirvió asimismo, para presentar la exposición «Retablo en movimiento», que estuvo presidida por el alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido; la delegada de Casco Antiguo, Amidea Navarro; el hermano mayor del Gran Poder, Enrique Esquivias; el director del Iaph, Román Fernández Baca, y el director de Acción Cultural de Cajasol, Antonio Cáceres. Asimismo, acudieron los hermanos mayores de El Silencio, Los Gitanos, Esperanza de Triana y Soledad de San Lorenzo, y el teniente hermano mayor de la Macarena, entre otros.

Veinte técnicos

Por lo que respecta a la restauración, un equipo de veinte técnicos de diversas materias han recuperado, limpiado, consolidado y saneado daños de anteriores intervenciones y han retirado una malla interior roja que impedía resaltar la malla que rodea la canastilla, colocada para dar intimidad a los costaleros.

También se han fijado y sellado fisuras y se han ensamblado piezas mal ajustadas y niveladas, se han eliminado clavos y tornillos y se han colocado nuevos anclajes para la imagen del Gran Poder y las flores que será sustituidos cada cinco o seis años.

Además, se han eliminado capas de protección no originales de la superficie, repintes y dorados alterados cromáticamente así como restos de adhesivos, gotas de cera y otros depósitos superficiales, y tras el tratamiento de reintegración del color, se le ha aplicado una protección final.

Los restauradores han construido una nueva tarima de cedro para el Señor. El hermano mayor del Gran Poder, Enrique Esquivias, agradeció sobremanera la labor realizada por el Iaph y fue claro al precisar que «esta restauración suponía una deuda de la Hermandad consigo misma. Estamos hablando del paso más antiguo de Sevilla y de Andalucía. Y lo es porque los hermanos que nos precedieron también se encargaron de conservarlo».

Esta circunstancia sirvió para que Esquivias lanzase un mensaje contundente en estos tiempos de crisis: «debemos incidir en la conservación de lo que tenemos. Nuestra principal obligación es mantener y conservar, más que adquirir enseres nuevos».

Y otro mensaje para los sevillanos. «El paso va a estar aquí un mes para poder admirarlo. Cuando pase ese tiempo, volverá a hacerse invisible, como desde hace tres siglos. Y esa será la mejor prueba de que todos los sevillanos siguen rezando a Dios a través de Jesús del Gran Poder».

El coste de la restauración ha ascendido a 137.580,32 euros, de los que 100.056,32 han sido aportados por la Hermandad del Gran Poder y 37.524 por el Iaph. Como dato a tener en cuenta, este proyecto de intervención ha sido presentado por el Iaph a la convocatoria de incentivos de la Consejería de Economía, Innovación y Ciencia de la Junta de Andalucía.

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