Especiales
Óscar Bellot
Su rostro no empezó a ser conocido hasta que Samuel Bayer la escogió como una de las protagonistas de ‘Pesadilla en Elm Street’, el remake del clásico de terror de Wes Craven que el director neoyorquino estrenó en 2010. Pero fueron muchos más los que la descubrieron como la chica que le rompÃa el corazón a Mark Zuckerberg (Jesse Eisenberg) en ‘La red social’, un acontecimiento que acabarÃa contribuyendo decisivamente a la creación de Facebook.
Aun asÃ, cuando se conoció que Rooney Mara era la elegida para meterse en la piel de Lisbeth Salander en la adaptación que David Fincher iba a realizar de ‘Millennium: Los hombres que no amaban a las mujeres‘, la primera parte de la exitosa saga literaria ideada por Stieg Larsson, muchos cometieron el error de confundirla con su hermana mayor, Kate, también actriz, aunque más conocida por entonces gracias a sus papeles en pelÃculas como ‘Iron Man 2’ o ‘127 horas’.
«Bastante tendrÃan los espectadores con compararla con la Lisbeth a la que puso rostro Noomi Rapace»
¿Qué es lo que llevó a Fincher a decantarse por esta joven neoyorquina para un papel con el que soñaban estrellas de la talla de Scarlett Johansson? Para empezar, precisamente su grado de desconocimiento entre el gran público. Bastante tendrÃan los espectadores con comparar a la Lisbeth de Fincher con el molde hecho por Larsson y con el derivado al que puso rostro Noomi Rapace en la primera trilogÃa cinematográfica que se hizo a partir de la adictiva historia del escritor y periodista sueco. Pero fue mucho más que eso. El director debió ver en esta chica de apenas 26 años un grado de empatÃa con Salander que le allanarÃa el camino a la hora de meterse en la piel de uno de los personajes más célebres a la par que complicados de cuantos han desfilado por la gran pantalla en los últimos tiempos.
Una princesa de la NFL en Hollywood
En efecto, esta ‘princesa de la NFL’ –en su árbol genealógico aparecen figuras clave en la fundación y evolución de dos de las franquicias más destacadas del fútbol americano, los New York Giants y los Pittsburgh Steelers-, supo captar al instante la compleja personalidad de Lisbeth Salander, una mujer tan brillante como agresiva, tan fuerte en ocasiones que da miedo pero tan vulnerable en el fondo como una niña asustada que no sabe enfrentarse a situaciones de lo más comunes, un ser contradictorio e impredecible que ha erigido un muro impenetrable llevada por su instinto de protección que le mantiene aislada de los demás.
Su espectacular transformación fÃsica y su ductilidad han conseguido que Hollywood se ponga a sus pies
Al igual que su personaje, Rooney Mara es una muchacha tÃmida a la que le cuesta coger confianza con los demás. Pero como Salander, su inteligencia y espÃritu aguerrido le permitieron imponerse a sus miedos y hacerse con un papel que le ha colocado en compañÃa de mitos como Meryl Streep o Glenn Close, dos de sus grandes rivales en la lucha por el Oscar a la mejor actriz. Su espectacular transformación fÃsica, su ductilidad a la hora de permitir que a través de su cuerpo emergiese la Lisbeth que querÃa Fincher, su capacidad para llenar de nuevos matices a una heroÃna tantas veces imaginada por los lectores de Larsson atestiguan el talento de una joven que ha conseguido con una sola pelÃcula que Hollywood se ponga a sus pies. Steven Soderbergh ya le ha confiado la responsabilidad principal en su nuevo proyecto y Terrence Malick también la tiene en su agenda. Con o sin Oscar, su futuro parece más que prometedor.
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