Matilde,
la belga que reinará en Bélgica
Felipe Leopoldo
Luis María, Príncipe de Bélgica y Duque de Brabante ha sido uno de los
solteros más recalcitrantes de las Casas Reales europeas reinantes hasta
que finalmente contrajo matrimonio con Matilde d'Udekem d'Acoz el 4
de diciembre de 1999, cuando él contaba ya 39 años. Durante mucho tiempo
se creyó que su tío el Rey Balduino preparaba al Príncipe Felipe para
que pudiese ser su sucesor, saltándose al Príncipe de Lieja, el actual
Rey Alberto II, padre de Felipe. Lo cierto es que a la repentina muerte
del Rey de los Belgas en España, el 31 de julio de 1993, el heredero
natural asumió el trono y Felipe recibió el tradicional título vinculado
al heredero del trono belga, el Ducado de Brabante. El no ocupar el
trono debió de facilitar mucho su búsqueda de esposa al tiempo que asumía
el cargo de presidente de la Oficina Belga de Comercio Exterior, lo
que le hace ser un embajador volante del empresariado belga.
La Princesa Matilde está llamada a ser la Primera Reina de los Belgas
con esa nacionalidad desde su nacimiento. Las anteriores fueron de origen
italiano, español, sueco, bávaro, austriaco y francés. Leopoldo III,
padre del Rey Alberto, contrajo matrimonio con la belga Lilian Baels
en 1941 a la muerte de la Reina Astrid, pero ésta nunca recibió el título
de Reina.
María Teresa,
cubana de raíz española
El Gran Duque Heredero de
Luxermburgo es el Príncipe Guillermo, de 20 años de edad y sin compromiso
matrimonial. En cambio, el matrimonio de sus padres, los Grandes Duques
Enrique y María Teresa,próximos a la generación del Príncipe de Asturias,
marcó un cambio en Luxemburgo.
Hasta entonces todos los soberanos había contraído matrimonio con Príncipes
de sangre real. En cambio el Príncipe Enrique decidió casarse con una
compañera de la Universidad a la que conoció mientras estudiaba su carrera
en Suiza. María Teresa Mestre Batista era una cubana exiliada tras la
revolución castrista, cuya familia de origen español se trasladó durante
un tiempo a su casa solariega de Hoz de Anero, provincia de Santander,
antes de asentarse en Suiza.
El anuncio del compromiso matrimonial de ambos, en el año 1980, produjo
cierta polémica, pues pese a que las leyes dinásticas no ponían objeción
a un posible matrimonio desigual, algunos miembros de la Familia Gran
Ducal, lo creían un error. De hecho la abuela del novio, la Gran Duquesa
Carlota, viuda del Príncipe Félix de Borbón-Parma, manifestó su desacuerdo.
En 2000 Enrique y María Teresa se convirtieron en Grandes Duques por
abdicación del hasta entonces soberano, Juan, casado con la Princesa
Josefina Carlota de Bélgica.
Mary Donaldson,
una australiana en Dinamarca
Federico,
Príncipe Real de Dinamarca, está llamado a ser el Soberano de uno de
los más viejos reinos de Europa, que se remonta al siglo X. Se convirtió
en heredero del trono en 1974, con tres años de edad, a la muerte de
su abuelo el Rey Federico IX. Su vida sentimental se ha contado entre
las más agitadas de Europa y han sido varias las modelos y artistas
a las que se le ha visto frecuentar. Finalmente, el pasado 8 de octubre
se anunciaba en la Palacio de Fredensborg que el heredero se casaría
el próximo 14 de mayo con la joven australiana Mary Donaldson, una licenciada
en Ciencias Económicas que ejercía la abogacía en su país de origen.
La relación entre ambos era pública desde meses atrás y no se había
visto sometida a una especial presión por parte de los medios de comunicación.
Se dice del Príncipe Federico que es más «Monpezat» que «Glücksburg».
Es decir, que tiene más en común con el carácter de su padre, el Príncipe
Enrique. Fue éste, al casarse con la Princesa Margarita el 10 de junio
de 1967, quien rompió con la tradición dinástica de respetar el principio
de igualdad de nacimiento en los matrimonio reales. Quienes no lo habían
cumplido siempre habían renunciado a sus derechos. El único hermano
del Heredero, el Príncipe Joaquín, está casado, desde el 18 de noviembre
de 1995 con la hongkonesa Alexandra Christina Manley.
Máxima
Zorreguieta: Un hábito heterodoxo
Cuando Guillermo
Alejandro, Príncipe de Orange, de los Países Bajos y de Orange-Nassau
decidió contraer matrimonio el 2 de febrero de 2002 con la argentina
Máxima Zorreguieta mantuvo una peculiar tradición que se había dado
ya en los matrimonios de sus padres y abuelos: que la elección del consorte
generase polémica. El señor Zorreguieta, padre de Máxima, había sido
ministro de Agricultura durante la dictadura del general Videla. Eso
pesó en algunos sectores «progresistas» más que los valores de la joven
profesional que trabajaba en el sector bancario en Nueva York. Finalmente
los Estados Generales de los Países Bajos aprobaron el matrimonio con
un amplio respaldo.
Pero ya antes se había dado el mismo problema cuando la entonces Princesa
Heredera Beatriz decidió casarse con un alemán, Claus de Amsberg. El
motivo de la discusión en esa ocasión fue la nacionalidad del que se
habría de convertir en Príncipe de los Países Bajos tres semanas antes
de su matrimonio celebrado el 10 de marzo de 1966. Los dolorosos recuerdos
de la ocupación alemana de Holanda durante la Segunda Guerra Mundial
pesaban.
En el caso de la Reina Juliana, madre de la Reina Beatriz, la polémica
que ha rodeado a su matrimonio no se generó con su boda con el Príncipe
Bernardo de Lippe-Biesterfeld, en 1937. Pero muchos años más tarde,
siendo ella Reina, a finales de la década de 1970 se desató el escándalo
«Lockheed» sobre sobornos en la compra de aviones y en el cual se vio
directamente implicado el Príncipe Bernardo.
Mette-Marit,
la polémica
El matrimonio
en el año 2001 del Príncipe Haakon Magnus con Mette-Marit Tjessem Höiby
ha sido el más polémico de los protagonizados por ningún heredero de
una Casa Real reinante. Después de convivir durante varios meses en
una apartamento, ambos anunciaron su intención de contraer matrimonio.
Ella era una madre soltera, con un hijo de 5 años, fruto de una relación
extramatrimonial con un hombre condenado por tráfico de drogas y otros
delitos.
No obstante, el matrimonio contó con el claro respaldo de miembros de
Casas Reales de toda Europa que asistieron a su boda celebrada en Oslo
el 25 de agosto. El oficiante, el obispo de Oslo, Gunnar Stalsett, consideró
un acierto la elección de la novia porque con ella la Familia Real se
hacía más representativa del modelo familiar imperante en Noruega: «El
50 por ciento de los niños nacen ahora fuera del matrimonio y se crían
en modelos familiares no tradicionales. Esto es algo que está institucionalizado
y Mette-Marit ayuda a mostrarnos dónde nos encontramos en este momento».
Haakon Magnus está llamado a ser el cuarto miembro de su dinastía que
reina en Noruega tras su bisabuelo el Rey Haakon VII, nacido Príncipe
de Dinamarca, quien se casó con la Princesa Maud de Inglaterra; su abuelo
Olaf V, casado con la Princesa Marta de Suecia y su Padre Harald V,
el primero que contrajo matrimonio desigual al casarse con Sonja Haraldsen.
Aparte de Haakon-Magnus sólo tiene derechos sucesorios su hermana Marta
Luisa.
Sofía,
princesa de Baviera
Alois Felipe María, Príncipe
y en Liechtenstein, Conde de Rietberg, es el único de los herederos
de las Casas Reinantes europeas que escogió casarse con una Princesa
de sangre real: Sofía, Princesa de y Duquesa Baviera. De hecho, el Principado
de Liechtenstein, que el Príncipe reinante Hans Adam, padre de Alois,
gobierna como una propiedad privada, es modesto y su propio linaje palidece
frente al de su nuera.
Sofía es hija de Max Emmanuel, Príncipe de Baviera y Duque en Baviera,
título este último que le corresponde como heredero designado del jefe
de la línea ducal, Luis Guillermo de Baviera. El padre de Sofía es el
único hermano varón del Duque de Baviera, Francisco, jefe de esa secular
Casa Real alemana. El Duque de Baviera que ha sido el mayor terrateniente
de España es además el primogénito de la Casa de los Estuardo,
que nunca han renunciado formalmente a su pretensión sobre el trono
de Inglaterra del que fueron apartados por ser católicos. El Duque de
Baviera, al borde de los 70 años, permanece soltero, por lo que sus
derechos dinásticos sobre el trono inglés pasarán a su sobrina Sofía,
llamada por ahora a reinar sólo sobre el minúsculo Liechtenstein. Los
derechos sobre la Casa Real de Baviera no le corresponderán por subsistir
en esa dinastía la ley sálica.
Alois y Sofía que es un año mayor que su marido se casaron
en Vaduz el 3 de julio de 1993 y tienen tres hijos.