LA CANDELERÍA
ENCENDIDA. DE «VIRTUD Y ARTESANÍA EN LA SEMANA SANTA». 1943
por José de las Cuevas
...Cañaveral, bosque de juncias, escaleras de luz por el que
andan nuestras Vírgenes pálidas y nimbadas por su fulgor. Porque con esta liturgia
antigua luz de los mismos cirios que ya encendían los clérigos de Berceo- podemos
rezar, en gracia, los nombres de Nuestra Señora, como en los alejandrinos de la cuaderna
vía: vid, almendra, granada, oliva, cedro, palma «en que sovo la serpiente alzada».
Es bonito pensar que la misma luz que encienden hoy
en la sombra las capillas de Sevilla, mientras afuera espera la muchedumbre, ha sido
encendida por generaciones y generaciones durante siglos. Oh, el simple acto de prender el
fuego a las velas de una candelería, exactamente como nuestros abuelo, como nuestros
padres. Decidme si no hay aquí mucho de la emoción y de la piedad íntima, del fervor
tradicional de nuestra Semana Santa.