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          ANTOLOGÍA DE TEXTOS

CONJUNCIÓN DE PERFUMES. ESTÉTICA DEL OLFATO EN LA SEMANA SANTA. ABC DE SEVILLA. 1950
por Julio Martínez de Velasco

Quien no sea sevillano viene a Sevilla a ver la Semana Santa; y en ella se complace de lo que ve y de lo que oye. A nadie se le ocurre trasladarse a Sevilla desde cualquier punto del mundo a oler la Semana Santa. El sólo insinuario parace grotesco, y, sin embargo, no lo es.

Es este uno de los encantos más puros y admirables de la Semana Santa. Es un perfume totalmente distinto de los perfumes de incienso, cera y flores. Por separados estos se perciben constantemente durante toda la Semana. Pero es que Sevilla sabe combinarlos magistralmente en abundante variedad de matices y merecen especial mención varias conjunciones de perfumes que se dan en la Semana Santa.

Nadie puede afirmar con certeza que ha disfrutado del perfume de los naranjos hasta que haya presenciado la salida de la cofradía del «Silencio». El refinamiento artístico sevillano ha poblado su calle de naranjos; sale la cofradía a la hora en que al azahar derrocha su inmaculado aroma: las dos de una madrugada limpia y lunada de primavera sevillana.

Magníficas combinaciones olfáticas se consiguen al paso de las cofradías de la Paz y la Candelaria por el parque de María Luisa y los jardines de Murillo, repectivamente. Nuevos perfumes se suman al conjunto: los de la fresca vegetación, el de la hierba húmeda, y a la candelaria se le unen misteriosamente los embrujados aromas del inmenso vergel de los jardines del Alcázar, que se asoma tras las murallas para fundirse con el perfumado paraíso que es un paso de palio.

Otra admirable conjunción aromática nos la ofrece el interior de la iglesias. Esas iglesias abiertas en las horas del mediodía prestan a los pasos, ya preparados para hacer estación esa tarde, un aroma fresco y diáfano, más sensible al tacto que al olfato. Es el contraste dela luz ante la penumbra, la del bullicio ante el silencio. Es el penetrante olor a iglesia vacía; perfume de siglos dormidos en el tiempo.

 

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